- Normalmente tengo varios objetivos en los que trabajo al mismo tiempo.
- Me propongo un nuevo objetivo solo cuando alcanzo el anterior.
- Voy cambiando mis objetivos de acuerdo con los cambios en mi vida y mis intereses.
- Establezco mis objetivos en intervalos regulares, independientemente de si he alcanzado los anteriores.
- No me pongo nuevos objetivos si no tengo tiempo y capacidad para concentrarme en ellos.