- Como las olas que rompen en la orilla - constantemente, pero de forma natural.
- Como un martillo que golpea el cristal - frágil y peligroso.
- Como un espejo que me muestra lo que aún no puedo manejar.
- Como una comedia, donde no sé si debo reír o llorar.
- Como una prueba de infinita paciencia, que no se puede superar sin caer.