- Me decepciona, pero quiero entender por qué.
- Mantendré la calma, pero me pregunto si me está cuestionando.
- Apreciaré su valentía al atreverse a hablar.
- Siento la necesidad de defender mi opinión, que quede claro que sé lo que estoy haciendo.
- Siento incertidumbre: ¿debo seguir defendiendo mi propuesta?