Imagina que una persona cercana te pide algo que te resulta muy incómodo. ¿Cómo reaccionarías al principio?

  • Digo que sí y luego me arrepiento, pero no explico por qué.
  • Consideraré lo que significa para mí y decidiré en consecuencia.
  • Estoy tratando de encontrar una manera de hacerlo, pero con menos esfuerzo.
  • Enmascararé mi desinterés con humor o ironía.
  • Lo rechazaré de manera rotunda, pero luego me siento culpable.

Cómo encontrar el equilibrio entre el amor por uno mismo y el amor por los demás. Comenzar →