- Digo que sí y luego me arrepiento, pero no explico por qué.
- Consideraré lo que significa para mí y decidiré en consecuencia.
- Estoy tratando de encontrar una manera de hacerlo, pero con menos esfuerzo.
- Enmascararé mi desinterés con humor o ironía.
- Lo rechazaré de manera rotunda, pero luego me siento culpable.