Imagina que una familia llega tarde al aeropuerto y un niño acaba de rasgarse los pantalones. ¿Cómo reaccionas?

  • Respiro hondo y convierto la situación en un chiste.
  • Rápidamente busco una solución: plástico, alfileres, cualquier cosa.
  • Siento presión, pero callo y actúo.
  • Comenzaré a culpar a mi pareja, quien debía encargarse de eso.
  • Tomaré eso como una señal de que estas vacaciones no serán sencillas.

Viajando con niños: Cómo mantener la calma y disfrutarlo Comenzar →