- Tengo muy buenas habilidades de colaboración y sé cómo trabajar con los demás hacia un objetivo común.
- Sé colaborar, pero a veces prefiero trabajar de forma independiente.
- Veo la colaboración como una necesidad, aunque me cuesta concentrarme en los objetivos del equipo.
- Estoy tratando de colaborar, pero no siempre sé cómo involucrarme en la dinámica del equipo.
- Tengo un problema con el trabajo en equipo y prefiero centrarme en mis propias tareas.