Imagina que tienes un día laboral solo para ti - sin tareas. ¿Qué harías?

  • Me dedico a cosas creativas para las que de otro modo no tengo tiempo.
  • Voy a reorganizar mi espacio de trabajo.
  • Respiro hondo y no hago nada, solo disfruto de la tranquilidad.
  • Estoy ideando nuevas ideas y direcciones para el equipo.
  • Elijo alguna actividad manual para despejarme la cabeza.

De vuelta al trabajo con facilidad: Cómo evitar la crisis postvacacional Comenzar →