- Me reiré, ¡pues de eso se trata, sentirse vivo!
- Inmediatamente salgo – el cuerpo hay que protegerlo, no atormentarlo.
- No me importa, pero estoy atento.
- Me diré a mí mismo que es una señal – y comenzaré a pensar.
- Se me congela la sonrisa - el frío me recordó algo inesperado.