Imagínese que su hijo lo llama en medio de un juego con una pregunta importante. ¿Cómo se siente?

  • ¿Cómo me sacarían de la concentración - por qué justo ahora?
  • Me interesa, pero primero necesito terminar lo mío.
  • Me detengo y trato de percibir lo que quiere decirme.
  • Estoy preparado - tal vez quiera sorprenderme.
  • Me asustaré de que haya algo malo.

Cómo entender mejor a tus hijos según su personalidad Comenzar →