- Me detengo y evalúo primero todas las opciones.
- Elegiré algo que me asegure tranquilidad, aunque no esté convencido.
- Decidiré enseguida – al menos algo se moverá.
- Rechazo la opción de decidir - no me siento bien bajo presión.
- Me embarcaré en la decisión con la certeza de que lo puedo lograr.