- Abro mi correo de nuevo y trato de leer entre líneas, qué salió mal.
- Saldré a dar un paseo y trataré de procesar mis emociones fuera de las pantallas.
- Escribiré de vuelta con agradecimiento y preguntaré por la retroalimentación.
- Rápidamente empezaré a postularme a otras ofertas de trabajo para olvidar.
- Me encierro en mí mismo y proceso durante más tiempo el sentimiento de fracaso.