- Me sumerjo en mí mismo y me dedico a algo que me tranquiliza.
- Tengo ganas de meterme debajo de la manta y descansar del mundo.
- Empezaré a planear cómo ponerme al día con lo que no he podido hacer.
- Percibo los detalles: el sonido de la lluvia, el aroma del aire, el juego de las sombras.
- Siento descontento porque no puedo dedicarme a actividades al aire libre.