Imagínate que está lloviendo todo el día. ¿Qué provoca este día en ti?

  • Me sumerjo en mí mismo y me dedico a algo que me tranquiliza.
  • Tengo ganas de meterme debajo de la manta y descansar del mundo.
  • Empezaré a planear cómo ponerme al día con lo que no he podido hacer.
  • Percibo los detalles: el sonido de la lluvia, el aroma del aire, el juego de las sombras.
  • Siento descontento porque no puedo dedicarme a actividades al aire libre.

Harmonia de la gratitud: Descubre la belleza de las pequeñas alegrías y fortalece tu equilibrio mental Comenzar →