Imagina que lees un artículo con una afirmación controvertida que te sorprende. ¿Qué harías primero?

  • En mi cabeza repaso si ya he escuchado algo similar.
  • Siento tensión y tengo la necesidad de decírselo a alguien de inmediato.
  • Buscaré varias fuentes para verificar si es verdad.
  • Siento resistencia hacia los medios que publican este tipo de cosas.
  • Me pondré a pensar por qué me ha afectado tanto.

Cómo distinguir la desinformación y no dejarse manipular. Comenzar →