Imagina que alguien olvidó cumplir una promesa que era importante para ti. ¿Qué es lo primero que te viene a la mente?

  • Quizás tenía una razón seria, no lo juzgo de inmediato.
  • Ya sé que no puedo confiar en él.
  • Me duele, pero estoy tratando de seguir adelante.
  • Quizás debí hacer algo diferente.
  • Me siento decepcionado/a y prefiero retirarme.

Cómo construir confianza en el entorno laboral y personal. Comenzar →