- Su ritmo tranquilo, que de alguna manera me calma.
- Selección de palabras que me evocan imágenes concretas.
- Cambio de tono de voz - siento que esto subraya algo.
- Su movimiento y gestos - como si su cuerpo también estuviera hablando.
- Su mirada y contacto – como si hablara directamente a mí.