Imagina que la música en la habitación se convierte en algo caótico. ¿Qué harías?

  • La dejaré actuar - tal vez necesite liberar algo en mí.
  • Rápidamente busco una manera de apagarla o cambiarla.
  • Me sumerjo – busco patrones incluso en el caos.
  • Empiezo a sentirme nervioso – necesito estabilidad.
  • Me adaptaré; es solo otro color en la paleta del día.

Música y creatividad: Terapia para el cuerpo y la mente Comenzar →