- Me reiría y comentaría eso de una manera graciosa.
- Me haría el/la tonto/a, como si nada hubiera pasado.
- Me sentiría incómodo/a, pero más tarde quizás me reiría de ello.
- Rápidamente me disculparía y continuaría sin reaccionar.
- Empezaría a criticar las circunstancias, por ejemplo, la alfombra resbaladiza.