Imagina que has invertido mucho esfuerzo en un proyecto que finalmente no ha salido bien. ¿Qué harías primero?

  • Haré un análisis de lo que salió mal para aprender de ello.
  • Me retiraré por un momento y me daré tiempo para procesar mis emociones.
  • Culparé las circunstancias externas o a otras personas por el fracaso.
  • Inmediatamente comenzaré un nuevo proyecto para recuperar mi reputación.
  • Dejaré cualquier esfuerzo similar para evitar otro fracaso.

Aprende a recuperarte de los fracasos y a fortalecerte. Comenzar →