Imagina que estás resolviendo un problema y tienes dos soluciones para elegir: una rápida, pero de menor calidad, y otra más lenta, pero mejor. ¿Cuál elegirías?

  • Depende de la situación, si el tiempo es clave, optaré por una solución rápida.
  • Prefiero elegir una solución de mayor calidad, aunque me lleve más tiempo.
  • Intentaré encontrar un compromiso entre la velocidad y la calidad.
  • Le preguntaré a los demás su opinión y, según eso, tomaré una decisión.
  • Probaré ambas opciones en una muestra más pequeña y veré cuál funciona mejor.

13 – 15 años: Resolución de problemas complejos Comenzar →