- Le ofreceré ayuda, pero solo tanto como pueda sin descuidar mis obligaciones.
- Le ayudaré por completo, incluso si eso significa que no tendré tiempo para mis propias tareas.
- Le aconsejaré cómo puede prepararse lo más rápido posible, pero que lo resuelva por su cuenta.
- Le diré que debe asumir las consecuencias de su olvido y no me meteré en eso.
- Lo dejaré tomar su propia decisión y respetaré su proceso.