- Primero escucharía a ambos lados sin juzgar.
- Intentaría guiarlos hacia la solución, pero no me dejaría envolver.
- Les recordaría que la familia es más importante que las discusiones.
- Les preguntaría si quieren un consejo o solo a alguien que los escuche.
- A veces es mejor dejar que el tiempo resuelva la situación por sí mismo.