Imagina que te piden ayuda para resolver un conflicto familiar. ¿Cómo responderías?

  • Primero escucharía a ambos lados sin juzgar.
  • Intentaría guiarlos hacia la solución, pero no me dejaría envolver.
  • Les recordaría que la familia es más importante que las discusiones.
  • Les preguntaría si quieren un consejo o solo a alguien que los escuche.
  • A veces es mejor dejar que el tiempo resuelva la situación por sí mismo.

60+ años: Relaciones intergeneracionales y valores familiares Comenzar →