- Le diré abiertamente que actualmente no estoy en condiciones de ser un buen oyente.
- Trataré de escucharlo, pero si resulta demasiado agotador, intentaré acortar la conversación.
- Me hago el loco, pero en realidad me estoy concentrando en otra cosa.
- Me veré obligado a participar en la conversación, aunque me quite mucha energía.
- Sugiero que hablemos de esto en otro momento, cuando esté en mejor forma.