- Esperaré a que esté listo para hablar y luego iniciaré la conversación.
- Le escribiré un mensaje o una carta para explicarle mi punto de vista.
- Lo dejaré así y no me esforzaré más si no tiene interés en comunicarme.
- Intentaré provocarlo de alguna manera para que me responda.
- Voy a encargar a un conocido en común que le sugiera que deberíamos hablar.