- Prepara una lista de pasos para asegurarte de que no dejas nada de lado.
- Te sientes frustrado, pero aun así te concentras en las partes más importantes de la tarea.
- Descuidarás los detalles y te centrarás solo en los puntos más críticos.
- Estás intentando trabajar en una tarea, pero sientes constantemente que no tienes el control.
- Comenzarás a realizar tareas rápidamente, teniendo en cuenta que no todos los detalles son importantes.