¿Cómo te sentirías si tu trabajo de repente perdiera su sentido y no supieras qué hacer a continuación?

  • ¿Intentarías encontrar rápidamente nuevos desafíos y maneras de motivarte?
  • Sentirías frustración, pero intentarías continuar trabajando incluso sin un objetivo específico.
  • Intentarías encontrar una manera de obtener retroalimentación de tu superior y conseguir claridad.
  • No podrías manejarlo y comenzarías a buscar otro trabajo que tenga una dirección clara.
  • Te sentirías emocionalmente agotado/a, pero intentarías ignorarlo.

Solución al estrés en el trabajo Comenzar →