- Oportunidad inesperada que me sacará de la rutina.
- La sensación de que si no lo hago, perderé algo importante.
- Convicción interna de que es hora de un cambio, aunque no sé exactamente por qué.
- Apoyo y ánimo de alguien a quien valoro.
- Presión o circunstancias que me obligan a actuar.