- Estoy tratando de ser quien calme la situación y la aborde de manera racional.
- La mayoría de las veces trato de mantenerme al margen y no intervenir.
- La tensión me afecta, pero tengo cuidado de no actuar de manera impulsiva.
- Tengo tendencia a explotar si me siento acorralado.
- Me siento incómodo, pero con el tiempo la situación siempre se aclara de alguna manera.