¿Qué sentimiento te provoca solo la idea de que tienes que negociar tu salario?

  • Autoestima – sé lo que merezco y sé cómo solicitarlo.
  • Ansiedad - tengo miedo de que el rechazo se perciba de manera negativa.
  • Emoción - lo veo como un desafío en el que puedo mostrar mis habilidades.
  • Incertidumbre: no sé cómo defender adecuadamente mis demandas.
  • Tranquilidad - creo que una buena preparación asegurará un buen resultado.

Cómo negociar un mejor salario y condiciones en el trabajo Comenzar →