- No quiero pelear, guardaré la comida y lo intentaré más tarde.
- Le explicaré por qué es importante comer, pero dejaré la decisión en sus manos.
- Le diré que sin almuerzo no habrá postre ni juegos.
- Insisto en que se come el almuerzo, aunque sea menos.
- Me interesa lo que se esconde detrás de ese comportamiento.