El niño se niega a comer el almuerzo. ¿Cómo reaccionas?

  • No quiero pelear, guardaré la comida y lo intentaré más tarde.
  • Le explicaré por qué es importante comer, pero dejaré la decisión en sus manos.
  • Le diré que sin almuerzo no habrá postre ni juegos.
  • Insisto en que se come el almuerzo, aunque sea menos.
  • Me interesa lo que se esconde detrás de ese comportamiento.

Establecimiento de límites en los niños: Por qué el amor no es lo mismo que la libertad. Comenzar →