Imagina que alguien te acusa de difundir información falsa. ¿Cómo reaccionarías?

  • Inmediatamente trato de demostrar la veracidad de mi afirmación.
  • Puedo escuchar críticas tranquilamente y verificar los hechos.
  • Depende de quién me acuse; si confío en él, me lo tomo en serio.
  • Voy a aliviar la situación, no es nada importante.
  • Comenzaré a defenderme y a buscar contraargumentos.

Información falsa y su detección: cómo reconocer y analizar desinformación y propaganda. Comenzar →