Imagina que es tu primer día de trabajo después de las vacaciones. ¿Cómo te sientes por la mañana?

  • Poco a poco me estoy acostumbrando, pero tengo ganas de volver a la rutina.
  • Siento un ligero estrés, pero sé que pasará.
  • Estoy lleno de energía, tengo ganas de comenzar algo nuevo.
  • Siento resistencia, preferiría extender mis vacaciones.
  • Lo percibo como una transición neutral – nada excepcional.

De vuelta al trabajo con facilidad: Cómo evitar la crisis postvacacional Comenzar →