- Vagar sin rumbo por la ciudad o la naturaleza, simplemente para percibir lo que venga.
- Invitar a amigos y organizar una noche espontánea.
- Cerrarse en casa con un libro o un proyecto favorito.
- Planificar un viaje con un objetivo claro y un itinerario.
- Dedicarte a alguien que justo necesita apoyo o ser escuchado.