- Mostrarle la conexión con la vida real.
- Involucrarlo para que descubra el significado por sí mismo.
- Decir la verdad: tal vez nunca lo utilice, pero algo aprenderá de ello.
- Percibir la pregunta como una señal para redefinir el enfoque.
- Animarlo a que formule sus propias preguntas, no solo a aceptar respuestas.