- Me siento a su lado, guardo silencio por un momento y espero a que abra los ojos.
- Empezaré a decirle qué cosas interesantes le esperan hoy.
- Le recordaré que es hora y que tenemos un plan que debemos seguir.
- Estoy tratando de animarlo con un chiste o una canción.
- En mi mente ya cuento los minutos y miro el reloj: el repaso tiene que ser rápido.