Imagina que por la mañana tu hijo no quiere levantarse. ¿Cómo sueles reaccionar?

  • Me siento a su lado, guardo silencio por un momento y espero a que abra los ojos.
  • Empezaré a decirle qué cosas interesantes le esperan hoy.
  • Le recordaré que es hora y que tenemos un plan que debemos seguir.
  • Estoy tratando de animarlo con un chiste o una canción.
  • En mi mente ya cuento los minutos y miro el reloj: el repaso tiene que ser rápido.

Educación para el bienestar: Cómo crear una rutina que apoye la armonía física, mental y emocional de sus hijos Comenzar →