Te encontrarás con un viejo conocido con el que no te has separado en buenos términos. Ese día te ofrecerá un helado. ¿Qué harás?

  • Aceptarè el helado, pero los recuerdos quedarán fríos.
  • Me sonreiré y diré que hoy todo está perdonado.
  • Gracias, pero rechazaré - necesito más tiempo.
  • Empezaré a preguntar qué ha aprendido desde entonces.
  • Lo percibo como una prueba, pero decidiré según mi estado de ánimo.

A veces no tiene que ser todo ideal para que sea un hermoso día de verano. Comenzar →