Imagina que te despiertas en un día en el que suena tu música favorita. ¿Cómo reaccionarías?

  • Me detengo y solo percibo cada tono - como si me hubiera aterrizado.
  • Me pondré en movimiento: el cuerpo se mueve por sí solo.
  • Empiezo a pensar en lo que la música quiere decirme.
  • Intentaré analizar quién pudo elegirla y por qué.
  • La ignoro, primero necesito organizar mi día.

Música y creatividad: Terapia para el cuerpo y la mente Comenzar →