Imagina que tienes 10 minutos con un amigo a quien no has visto en mucho tiempo. ¿Cómo los aprovecharías primero?

  • Recordaremos algo que siempre nos ha hecho reír.
  • Le preguntaré cómo está - sinceramente, sin la pose de cortesía.
  • Propondré un silencio compartido con café - no se necesitan palabras.
  • Empezaré a contar sobre mis novedades, para que sepamos dónde estamos.
  • Inseguro/a sonrío – me toma un momento sintonizarme.

Pequeños rituales que fortalecen las amistades. Comenzar →