Imagínate que tienes delante de ti un mes completamente nuevo. ¿Qué es lo primero que te viene a la mente?

  • Oportunidad de empezar de nuevo, aunque aún no lo tengo pensado.
  • Estrés – será solo otro carrusel de obligaciones.
  • Curiosidad, qué me traerá ese mes.
  • Sensación de presión de que debería lograr algo.
  • Ganas de inventar algo nuevo, pero no sé por dónde empezar.

Experimento de 30 días: Por qué empezar hoy mismo. Comenzar →