- Le diré que no es justo y que debería detenerse.
- Llamaré al árbitro o al profesor para que lo resuelva.
- Me seguiré divirtiendo y no me preocupo por eso, es solo un juego.
- Si todos hacen trampa, tal vez yo también debería.
- Esperaré a ver cómo termina, y luego diré si fue justo.