- Le diría que el juego es realmente divertido y que le gustará.
- Le preguntaría si quiere unirse, pero dejaría la decisión en sus manos.
- Sugiero que sería raro si se quedara sentada sola.
- Le sugeriría que primero solo mire y luego tome una decisión.
- No querría presionarla, pero intentaría motivarla mostrándole cómo se divierten todos.