- Le pido que concrete sus objeciones y busco espacio para mejorar.
- Discretamente investigo sus motivos a través de una conversación informal o preguntas.
- Usaré ejemplos de soluciones exitosas para mostrarle que mi propuesta tiene sentido.
- No busco una solución inmediata, sino que esperaré el momento adecuado para presentar de nuevo.
- Si estoy en un callejón sin salida, busco otra vía o persona que pueda influir en la decisión.