Imagina que te levantas por la mañana y te das cuenta de que el día de hoy es completamente tuyo. ¿Qué harás primero?

  • Abro la ventana, respiro hondo y pienso en lo que me espera.
  • Automáticamente reviso mi teléfono o correo electrónico para no perderme nada importante.
  • Planifico mi día de acuerdo con mis metas a largo plazo y compromisos.
  • Me sumergiré en algo que siempre he querido hacer, pero nunca he tenido tiempo para ello.
  • Me siento inseguro porque no tengo un plan concreto.

41 – 60 años: Preparación para la transición a otra etapa de la vida Comenzar →