- Esperaré a que se calme y luego intentaré explicar la situación.
- Inmediatamente me defiendo y explico mi punto de vista, para que sepa que no tenía mala intención.
- Lo dejaré que lo resuelva solo, si quiere enojarse, es su problema.
- Estoy tratando de aligerar la situación con un chiste, para que no esté tensa.
- Empezaré a pensar si realmente he hecho algo malo y me disculparé, aunque no estoy seguro de si es necesario.