- Comenzarías a definir prioridades y a planificar tu día poco a poco.
- ¿Crearías una lista de tareas y luego harías un plan que incluyera descansos?
- Te concentrarías en las tareas más difíciles y comenzarías a trabajar en ellas sin pausas innecesarias.
- ¿Te gustaría asumir tareas más pequeñas para sentir que logras algo?
- ¿Podrías revisar los correos electrónicos y tratar asuntos urgentes?