- Estoy esperando a que pase solo, a menos que no sea grave.
- Si puedo, pruebo soluciones caseras y naturales.
- Actúo de inmediato: consulto con el médico o tomo medicamentos.
- Observo mi cuerpo y trato de entender qué está sucediendo.
- Lo ignoro, siempre que no me limite en mi vida cotidiana.