- Me levanto, me sacudo las rodillas con una sonrisa y me inclino de manera juguetona.
- Rápidamente miraré si alguien me ha visto, y esperaré que no.
- Comenzaré a reír y tal vez diré algo como: "¿Fue una caída elegante, verdad?"
- Enojado, culparé a la acera, los zapatos o algo más.
- Me quedaré un momento acostado, fingiendo que fue una performance artística.