- Le haré una suave advertencia y le propondré una solución.
- Le preguntaré si es consciente de su error y le daré espacio para reaccionar.
- Se lo diré directamente para que se dé cuenta lo antes posible.
- Primero consideraré si no es algo que él mismo se dé cuenta.
- Valoro las palabras de tal manera que no lo deprecio, sino que le ayudo a entender las consecuencias.