- Abro la ventana y respiro aire fresco.
- Voy a comprobar si tengo tiempo para mi habitual ritual matutino.
- Me quedo un rato en la cama y pienso en lo que me espera.
- Me levanto enseguida y empiezo a preparar el desayuno.
- Voy a tomar el teléfono y revisar los mensajes y correos electrónicos.