Estás sentado en un prado. Al lado tuyo, alguien canta desafinado, pero con el alma. ¿Cómo reaccionas?

  • Disfruto de su sinceridad, aunque mis oídos sufren.
  • Sonreiré y me uniré - tal vez no sea tan malo al final.
  • Escucho, pero mi alma ya está en otro lugar.
  • Lo observo - me interesa lo que lo lleva a eso.
  • Consideraré si es correcto quedarme o mejor irme.

A veces no tiene que ser todo ideal para que sea un hermoso día de verano. Comenzar →