- Que se lo resuelvan ellos mismos, no es mi asunto.
- Intentaré calmarlos y ayudarlos a encontrar una solución.
- Me pondré del lado de quien tenga razón.
- Intentaré hacerlos reír para que se olviden de la pelea.
- Si es serio, se lo diré al profesor o a alguien que pueda ayudar.